9 noviembre, 2018 iuni

¿Somos felices los gallegos? iuni responde…

En las últimas semanas nos hemos visto inmersos en ciertos titulares que
disparan contra la autoestima de los gallegos, afirmando que son los menos felices
del país (según un estudio del CIS) ¿Es esto cierto?… Un buen gallego contestaría
“Depende”. Sin embargo este estudio despierta gran controversia entre los
expertos en investigación y hemos querido aportar nuestro granito de arena.
Tras haber estudiado en detalle el procedimiento aplicado en este último
barómetro nacional, lo primero en lo que hay que fijarse es en la metodología
utilizada pues la muestra manejada para este estudio no es, en absoluto,
representativa para la comunidad autónoma gallega, hablamos precisamente de
196 entrevistas en Galicia, sobre 2.972 a nivel nacional.
Si nos fijamos ahora en el objetivo perseguido nos damos cuenta de que no
es el de medir la felicidad, o la percepción de ésta en la sociedad, sino el de la
complacencia general a nivel económico y político de los ciudadanos. Como se
aprecia en la propia estructura de la encuesta (enlace encuesta) una
serie inicial de preguntas apuntan hacia la satisfacción económica personal de cada
uno de los entrevistados, influyendo así por el efecto de recencia, tan conocido en
diseño de cuestionarios, en las respuestas que puedan surgir en la sexta cuestión
que, como si pretendiera hacer de frontera entre una sección y otra de
interrogantes, casi fuera de contexto, se refiere clara y directamente a la sensación
de felicidad, para luego seguir con preguntas relacionadas con la política en el país.
Por lo tanto, sustraer esta pregunta del conjunto para analizar sus resultados de
forma aislada, no es una opción.
Aunque a nivel metodológico el estudio sea muy mejorable, sobre todo para
poder extraer conclusiones a nivel de comunidad, lo cierto es que los resultados
enlazan muy bien con los niveles altos de depresión detectados entre los gallegos,
la alta tasa de envejecimiento, su situación geográfica alejada de los centros de
poder, las condiciones meteorológicas y la idiosincrasia cultural asociada a la
sobriedad, falta de confianza y elevada exigencia personal.
Pero todo esto no implica necesariamente la falta de felicidad, de hecho los
países nórdicos, estando en el top de los rankings de felicidad, son también los que
alcanzan los niveles más altos de depresión.
En conclusión: creemos que si el concepto de “felicidad” se define
objetivamente como “estado de grata satisfacción espiritual y física” no cabe duda
de que los gallegos no tendrían problema para identificarse con este valor. Marcas
como Coca-cola puede seguir apostando por la felicidad en su comunicación, a los
gallegos nos llega su mensaje… o quizá no, depende!